El mundo de la música sigue lamentando la pérdida de celebridades, en este momento haré mención del legendario cantante y compositor colombiano Joe Arroyo, quien murió este martes en un hospital de Barranquilla. Joe Arroyo fue una persona muy humana y extremadamente talentosa, informan sus allegados, quienes además señalan que fue el creador de su propio ritmo llamado “el Joesón”.
Arroyo se inició en la música desde niño en su ciudad natal, Cartagena, y desde entonces se dedicó a ritmos como la salsa y otros varios ritmos festivos. Tempranamente marcó su estilo y pronto se hizo famoso.
El cantante y compositor estaba ingresado en una sala del hospital, su esposa Jackelín Ramón quién lo acompañó durante prácticamente toda su vida y estuvo con él en estos momentos especialmente difíciles, declara que Joe “se ha ido en paz”, después de residir aproximadamente un mes en ese hospital de Barranquilla.
Arroyo fue hospitalizado luego de tener una crisis cardíaca, una neumonia y además una insuficiencia renal, causas más que de sobra para su hospitalización inmediata. Pero la detección y tratamiento no fue suficiente ya que Joe continuó empeorando paulatinamente mediante transcurría el tiempo.
Joe Arroyo fue admitido un mes atrás, siendo asistido en la respiración, siendo sedado y además sometido a diálisis debido a su insuficiencia renal. El estado de salud de este exitoso músico se hizo presente en todo Colombia ya que el mismísimo presidente de este país Juan Manuel Santos veló por su pronta recuperación y envío mensajes de aliento en twitter.
Todos lamentan la pérdida del artista, no solamente sus familiares y amigos sino también todo el pueblo colombiano, incluyendo al presidente. Todos los recuerdan como un hombre noble, buen amigo y buen hombre dedicado a su familia, lo que hace que su pérdida sea aún más dura, ya que no solamente se le dice adiós a un astro de la música colombia, no sólo se le dice adiós a un magnífico compositor, sino que además de todo esto se le dice adiós a un gran ser humano y a una gran persona.
