Portal de Entretenimiento, Cultura, Moda, Farándula

Mitos (y realidades) sobre la inteligencia

Mitos (y realidades) sobre la inteligencia

Por Jean Laird

¿Resulta más difícil tratar con las personas de inteligencia superior?

<

No. En repetidas ocasiones los estudios científicos han mostrado que los individuos de I.Q alto son tan populares en su medio social como los demás, pero hasta un I.Q de 160 a 170. Por lo común, los contados seres humanos que encajan en estos altísimos niveles tienen problemas para comunicarse con el resto de la gente.

¿Es cierto que las personas inteligentes son mejores cónyuges?

Sí. Varios expertos afirman que alguien en verdad inteligente puede ayudar a su compañero(a), por medio de críticas constructivas, acerca de la manera de vestirse, cuestiones morales o rasgos de comportamiento; lo (la) inspira con una persistencia dinámica, en lugar de concretarse a gimotear y quejarse.

inteligencia1 Mitos (y realidades) sobre la inteligencia

¿Es verdad que, en general, las personas que tienen un I.Q alto no se interesan por los deportes ni son buenos en la práctica de los mismos?

No necesariamente, responden los especialistas. Puede ser que los seres muy cerebrales se preocupen demasiado por los asuntos de “raciocinio” para participar en los deportes, pero la mayoría suele tener una amplia variedad de intereses, incluidas tales actividades físicas. Diversas investigaciones indican que los individuos muy inteligentes suelen ser más fuertes, altos, sanos y robustos que aquellos que poseen un cociente de inteligencia más bajo.

¿Mejora el rendimiento mental por efecto del ejercicio?

Sí. Los peritos están de acuerdo en que un programa regular de ejercicio aumenta la agudeza mental, debido a un incremento en la cantidad de oxígeno que llega al cerebro.

inteligencia2 Mitos (y realidades) sobre la inteligencia

¿Los hábitos alimentarios afectan la capacidad mental?

Sí, aseguran los expertos médicos. El azúcar sanguíneo es el combustible más importante para el cerebro. Cuando disminuye, la persona piensa con menos claridad. De modo que no es muy prudente omitir una comida cuando se quiere trabajar en la solución de un problema difícil. Después de haber comido, el azúcar sanguíneo recuperará su nivel normal y se podrá pensar mejor.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


9 + 6 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>