A las mujeres no suelen gustarles las mejillas que raspan y pinchan. Pero lo que no les preocupa es el sistema de afeitado, si en seco o en húmedo.
Afeitado en seco: Es más rápido y más sencillo y por lo general menos doloroso que afeitarse con cuchilla, por aquello de los cortes. Las maquinillas llevan unas láminas de platino muy delgadas que son actibacterianas.
Afeitado con cuchilla: Es más duradero porque se corta el pelo más profundamente. Evita también los pelos de la barba que se meten hacia adentro y que son tan dolorosos. Además la piel se limpia de manera uniforme. Lo cual es recomendable para quienes tengan tendencia a la grasa o a las impurezas. Es un sistema muy bueno para prevenir arrugas y piel blanda y caída. El pelo cuando empieza a crecer quita además las células muertas depositadas sobre la superficie de la cara.
Tras un afeitado con cuchilla no es bueno volver a darse jabón en la cara. Puede ser excesivo para la piel.
Los hombres de piel gruesa, con tendencia a las infecciones, utilizarán preferentemente una loción after shave con alcohol. Para los demás, son mejores las emulsiones, las leches y las cremas. Ayudan a reparar las pequeñas heridas, prácticamente invisibles, provocadas por el afeitado.
Barbas: La barba evita el tener que afeitarse todos los días, pero exige cuidados regulares para tenerla cuidada y limpia. No debe utilizar tijeras de uñas, sino de barbero. La barba exige un cepillado diario y además un buen producto para ablandarla, como la crema de afeitar y las lociones capilares. Si ha decidido dejarse crecer la barba, no debe olvidar retirar los pelos que crecen de la nariz y que son antiestéticos.
Tomado de “El libro de Oro de la Belleza” de Petra Schürmann



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